Entre flores, velas y visitantes, un perro callejero descansa en el panteón de Mixquic durante las ofrendas. Foto: Ángel Rivera / Sólo un aspirante a periodista Por: Ángel Rivera Existe un pequeño pueblo donde la muerte deja de ser tabú y se convierte en luz. Mixquic, en la alcaldía Tláhuac, de Ciudad de México, una vez al año, y solo por tres días, vive y espera a sus difuntos con altares; flores, luces, velas, recuerdos y ofrendas multicolor. Es un ritual que cada noviembre convoca a miles de creyentes y escépticos, y que es registrado por los noticieros, redes sociales e itinerarios turísticos; un ritual que México presume al mundo. Sin embargo, tras el paso de las cámaras, visitantes y apagado de velas, Mixquic vuelve al olvido de la memoria colectiva, en espera del siguiente año. Desde fuera parece un destino turístico consolidado; desde dentro es una comunidad que vive con intermitencia. Mixquic recibe una concentración extraordinaria de visitantes tres días al año, pero el...
Por: Ángel Rivera Nublado y con posibilidad de lluvia anuncia el noticiario; chamarra y sombrilla no pueden faltar para salir de casa, pues el clima puede ser ingrato. Pero nada detiene a los fieles que caminan rumbo a la arena México. En el corazón de la colonia Doctores, una de las más antiguas de la capital, un trayecto corto que inicia desde la estación balderas da pie a un recorrido histórico y lleno de vida. Los inmuebles; tan viejos como la misma lucha, exhiben pinturas de cada enmascarado que ha marcado una leyenda en México. Toda la manzana parece guardar huellas de miles de luchadores que salieron de ahí entre aplausos y victorias, quedando inmortalizados en toda la mercancía que ofrecen los puestos. Octagón, La parca, Kemonito y El Santo; todos juntos en la memoria de la afición. El clima acertó, una ligera brisa de lluvia asusta al polvo y levanta un aroma a asfalto mojado, pero no importa, pues la gente avanza sin prisa. Niños corren delante de sus padres porta...